El Marketing olfativo y sus técnicas

El marketing sensorial pretende recurrir a los sentidos. Con el objetivo de crear experiencias sensoriales a través de la vista, el sonido, el tacto, el gusto y el olfato. En este artículo nos centraremos en el marketing olfativo. Una de las técnicas más sofisticados del marketing sensorial. Su función consiste en conseguir una identificación y asociación de una marca, empresa o producto mediante el sentido del olfato. Es capaz de transmitir valores aprovechando nuestro sentido del olfato, el sentido que genera mayor impacto en el recuerdo.

El olor es un sentido que se activa de forma inconsciente y permite crear asociaciones con recuerdos y emociones. Está demostrado que si el aroma es agradable el consumidor permanecerá más tiempo en el establecimiento. Uno de los objetivos principales del marketing olfativo es dejar marcado al consumidor final para que después de varios años puede identificar tu marca con solo un aroma.

Unas de las ventajas principales del marketing olfativo son las siguientes:

  • Es una estimulación novedosa en el punto de venta, ya que hasta ahora había pasado desapercibido.
  • Es subliminal y directo.
  • Modifica y manipula las conductas.
  • Es un generador de recuerdos y emociones. Si la experiencia dentro de un establecimiento es agradable, también lo será el recuerdo que genere al oler ese mismo olor.

Existen cuatro estrategias para aplicar el aroma al marketing olfativo.

  • Aroma de reclamo: Esta estrategia consiste en saturar un espacio olfativo con olor que se extiende incluso más allá del local para atraer al cliente. Normalmente se utiliza en locales o empresas de alimentación.
  • Aroma temático: Se utiliza para complementar el estado de ánimo en su exposición o decoración. Por ejemplo, si quieres que los clientes tomen una actitud relajada dentro del local se podrían usar olores asociados con la calma. Como por ejemplo aroma a vainilla o lavanda.
  • Ambientador clásico: Se utiliza para camuflar malos olores como por ejemplo el sudor. Esta estratégica es más funcional que promocional. No sirve para captar clientes, pero si para que no se vayan de tu local por el mal olor.
  • Aroma de marca o odotipo: Los odotipos son los olores personalizados desarrolladas específicamente y utilizados exclusivamente por una empresa para transmitir “sensación” de la marca. Esta estrategia es muy utilizada en hoteles.

 

Existen muchísimos ejemplos realmente curiosos, a continuación, dejamos 3 ejemplos de marketing olfativo que han tenido éxito.

 

  • DISNEY: Este parque temático infiltró por las calles de sus parques olor a palomitas para despertar el apetito de los clientes. Esta técnica, hoy en día es utilizada en la mayoría de las salas de cine. Al entrar en una de ellas, el olor a palomita te incita a comprar una caja.

 

  • STARBUCKS: No solo venden un simple café. Venden la experiencia de tomar un café en un entorno agradable y relajado. Por eso, sus locales están aromatizados con el aroma de esta bebida.

 

  • ROLLSROYCE: Si lleva su automóvil a un taller oficial de la marca, Esta perfuma con olor a cuero y madera el interior. Así consigue que el cliente tenga la sensación de estrenar coche más que de sacarlo de un taller. Esta estrategia la siguen hoy en día un gran número de talleres y concesionarios de coches de segunda mano.

 

Vivimos en una época donde el mercado busca fórmulas nuevas para cautivar y atraer a los clientes. Y a través de las técnicas del marketing olfativo se consigue utilizar el olfato como un nuevo canal de comunicación. Mucho más potente que la vista y el oído y capaz de despertar emociones y sentimientos.

 

Leave a Comment

Your email address will not be published.